El espía

Temblando pero decidido, el valiente espía logra cortar el cable correcto, evitando una terrible tragedia. Con la bomba desactivada, ahora solo tiene que restituir la energía para toda la ciudad.

Desde la habitación contigua, su mujer le recrimina a gritos por la tardanza: ya va a comenzar su telenovela favorita.

-Cuando termines de reparar el timbre, te vas a destapar la cañería del patio y luego arreglas la habitación de huéspedes. Viene mi madre.

Se avecinan nuevas y peligrosas aventuras para nuestro héroe…

Hoënyr, 2012.

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