MicroCuentos I

zombie-politica

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-La razón por la que no comemos humanos es que sabemos muy mal -explicaba el mejor chef del mundo en sus conferencias.

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-Momento, ¿sólo tengo ciento cuarenta caracteres para escribir una minificción, #MicroCuentos y #MiFiTi? -preguntó el concursante con miedo.

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-¡Silencio, no te creemos! -exclamaron a una voz Dios y Satán. El verdadero irreverente se conoce en la adversidad.

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Antes de morir, el Gran Maestro reconoció que hubo hipótesis fundamentales para su vida por que nunca se preguntó.

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Hambrienta y desesperada, la araña se preguntaba hasta cuándo seguirían llegando más de los dichosos elefantes.

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Éramos como los tres mosqueteros. Un año en tratamiento y ya sólo quedan algunos recuerdos de mis otras dos personalidades.

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-Claramente el chino es muy diferente al coreano -me dijo el japonés.

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-Hay letras mágicas en cada rincón de la noche, esperando ser descubiertas -dijo el viejo noctámbulo.

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-¡Olvídense de los políticos! Ellos están ahí para que ustedes crean que tienen el poder de elegir -dijo el loco de la plaza.

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Se ahoga mi Alma cruzando el océano que la separa de aquellas letras y palabras que me sonríen, cada que quiero escribir.

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-¡Tanto vales como la más alta princesa de la tierra! -exclamaría Don Quijote si te conociera.

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Soy un rehén de la noche; un delirante rehén que por momentos imagina que alguien se atreve a pagar mi rescate.

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Mientras tanto, en el Salón de la Justicia: -¡Con poderes sobre humanos, súper héroe cualquiera! -gritaba el ebrio solitario.

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