Escobas

En una época, las escobas siempre barrieron muy bien, como nuevas; creían que su recompensa era reencarnar en caballitos de madera.

Hoënyr © 2012.

Esta entrada fue publicada en Microrrelatos. Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *