Compensación

Mientras él se consumía en sus propios nervios, ella pasaba a la gloria como la pareja de baile más valiente, paciente y comprensiva.

Siempre que los espíritus del cuerpo niegan a alguien su compañía, los espíritus de la simpatía llegan a compensar con creces. Para elllos, casi nada es imposible.

Así que luego de un rato él le pidió otra pieza, esta vez con un ritmo mucho más calmado, acorde con su edad.

Con el tiempo, no fue necesario el favor de los espíritus del cuerpo. A decir verdad nunca lo fue.

Hoënyr © 2012.

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