Luego de medianoche

La Cenicienta se marchó a la medianoche, antes de la última campanada, atendiendo la advertencia del hada madrina.

Por su parte, el príncipe continuó con su juego de quitar y colocar y volver a quitar y volver a colocar zapatos de tacón alto a las mujeres del baile, en especial aquellas con medias de nylon, con las que se motivó a otras curiosas variaciones en el juego.

Era un consumado fetichista.

Hoënyr © 2012.

Esta entrada fue publicada en Microrrelatos. Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>