El factor tiempo

Era un gran plan. Era “su” gran plan.

Y es que había dedicado semanas a la tarea de concebir todos los detalles a la perfección: la primera mirada, la expresión de asombro, las sonrisas, el saludo, los versos a citar, la invitación, el sitio, la música, la comida, las flores, la charla, la declaración.

Sin embargo, no pudo ejecutarlo.

El viejo truco del “encuentro casual” se malogró trágicamente cuando fue detenido por la Policía, que por obvias razones lo tomó por un sospechoso. Había llegado con tres horas de anticipación a aquella esquina tan importante.

Cinco minutos después, ella salió de su trabajo.

Hoënyr © 2012.

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