Epitafio

Por decisión del cabildo, en su epitafio fue inscrito: «Poeta genial que jamás recitó sus versos».

Para unos, era un sujeto loco, irreverente; para otros, era un papanatas, un engreído.

Lamentablemente nadie se preocupó por conocer una pequeña verdad: desde niño, el  viejo poeta sufrió de ‘pánico escénico’.

Hoënyr, 2012.

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Una respuesta a Epitafio

  1. Mario Ivan Alvarez Milan dijo:

    Que de versos elegíacos nos perdimos, o perdió la humanidad, por ese detalle. Para mi, la verdadera razón es esta: El poeta, conocedor de los misterios del universo no quiso agregar a éste, otra causa mas, a la manera del budismo.

    Así lo ha postulado Borges, en su teoría de las acciones humanas. si dice en El Golem:
    ” ‘¿Cómo’ (se dijo)
    ‘pude engendrar este penoso hijo
    y la inacción dejé, que es la cordura?’

    ‘¿Por qué di en agregar a la infinita
    serie un símbolo más? ¿Por qué a la vana
    madeja que en lo eterno se devana,
    di otra causa, otro efecto y otra cuita”

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